Buenas prácticas con comercio y banca electrónica

Buenas prácticas con comercio electrónico

Introducción

El comercio electrónico, o la compra por Internet, es una de las grandes ventajas que ofrece la red de redes a sus usuarios. Por más que no todo se pueda comprar por Internet, por más que haya cosas que se deban tocar y probar en persona, en muchas ocasiones las ventajas de comprar online resultan decisivas. Esto se incrementa todavía más en el caso de personas con dificultades para la movilidad y el desplazamiento, o simplemente para los muchos casos en los que los horarios de trabajo dificultan acceder a los establecimientos en sus horarios normales.

No hay rosa sin espinas. Por una parte, hay problemas y peligros reales. Por otra parte, la prensa y la rumorología se han cebado con estos peligros, exacerbándolos hasta el punto de que han frenado a muchísimas personas de acceder a la compra por Internet.

Desde eMadrid consideramos que la compra online es una dimensión del empoderamiento digital muy importante, tanto por las posibilidades que ofrece a las personas como porque hemos llegado a una situación en la que se la da por supuesto y, por lo tanto, resulta más difícil que las personas que no hayan dado el paso lo logren dar. “No te preocupes, seguro que en eBay encuentras muy buenos precios de eso mismo”: ésta sería una frase completamente normal en nuestros días, pero que puede despertar el miedo y la frustración a partes iguales para las personas que no están en situación de poder aprovechar eBay o cualquier otro espacio de compra online.

Este documento de buenas prácticas busca facilitar en lo posible la superación de los problemas que puede acarrear el comercio electrónico. La situación actual hace que partamos de una posición conservadora: la seguridad es lo primero. Desde ese punto de partida, y por medio de unas operaciones sencillas, las personas pueden disfrutar del comercio electrónico con tranquilidad. Hay que añadir que hemos preferido pasarnos a quedarnos cortos en lo que a explicaciones se refiere. Los obstáculos para disfrutar del comercio electrónico son múltiples y muy variados, y hemos preferido no dar nada por supuesto.

Veamos las ventajas e inconvenientes del comercio electrónico.

Ventajas

  • Comparar precios: esta opción es inmediata, carece de riesgos y ya supone una ventaja significativa respecto a la compra tradicional. Desde cualquier ordenador conectado a Internet, y accediendo un número limitado de espacios, podemos comparar los precios de un gran número de proveedores de cualquier artículo que se pueda comparar legalmente. Esto nos va a permitir tanto analizar la evolución del precio de un producto que queramos adquirir, como asegurarnos de que no nos van a cobrar de más por lo mismo.
  • Conseguir precios atractivos: el comercio electrónico ha estimulado sobremanera la competencia. Rompe con la barrera del espacio y del tiempo, en tanto que ya no dependemos de la cercanía a un establecimiento para adquirir o no los productos a un precio determinado; de la misma manera, tampoco dependemos de los horarios de apertura y cierre para llevar a cabo la adquisición. Esto fuerza a las empresas a ajustar sus precios, porque de lo contrario no van a ser competitivos respecto a otros que sí lo hagan y que van a resultar exactamente igual de accesibles que ellos gracias a Internet. Con un poco de paciencia, es sencillo conseguir una rebaja significativa respecto al precio que podemos encontrar “en la calle” de muchos productos. A partir de aquí, hay que tomar la decisión de si queremos alcanzar una rebaja moderada o si empezamos a correr riesgos: comparando artículos en tiendas online chinas (de precios muchas veces increíbles, y con la calidad aleatoria), participando en subastas o comparando productos de segunda mano o restos de stock. En cualquier caso, en Internet no somos personas nuevas y es nuestro sentido común, nuestra prudencia y nuestra necesidad los que nos deben guiar a la hora de tomar una decisión de compra.
  • Ganar acceso a productos que no se encuentran en el entorno local, o incluso en España: Internet es la expresión última de la globalización. Con tal de que se puedan adquirir legalmente los productos, no hay ningún obstáculo a comprarlos en cualquier parte del mundo. Eso sí, hay que tener en cuenta que la importación de productos genera derechos de aduana, y que por encima de ciertos costes es cada vez más probable que haya que pagar un extra por la importación. Con todo, sigue mereciendo la pena.
  • Que traigan la compra a tu casa. Aún asumiendo el coste del porte, el probable ahorro compensa, sobre todo en el caso de limitaciones a la movilidad. Si por lo que fuera no te encuentras en tu domicilio, una de las mejores opciones es, como veremos, usar el correo ordinario. Mayor ventaja de esto es que el paquete queda depositado en la oficina de correos y puedes ir a recogerlo cuando lo estimes conveniente. En el caso de las personas con limitaciones de movilidad, el comercio electrónico implica un incremento significativo en su calidad de vida.

Búsqueda y comparación de productos y precios

Lo primero que tienes que hacer si quieres comprar cualquier producto por Internet es buscarlo. Los buscadores modernos te van a ofrecer con casi toda seguridad resultados exactos acerca de los productos que estás buscando, pero eso es sólo parte del problema. Ya que te pones a buscar, lo suyo sería que la operación te saliera lo más redonda posible y ajustarás realmente el precio. Para eso no hay nada como poder comparar precios y contar con el consejo de terceros. En el primer caso, puedes hacerlo por ti mismo a cambio de invertir tiempo o ahorrarte parte del esfuerzo usando agregadores. En el segundo, descubrirás que para cualquier producto hay personas que se han interesado por él antes que tú y que han discutido acerca de él. Veámoslo

Agregadores y comparadores de precios

Cuando buscas un producto concreto, suele aparecer como primeros resultados uno de los servicios web que listamos a continuación

El funcionamiento de estos servicios es siempre similar. En primer lugar, en la caja de búsqueda tienes que introducir el producto que estás buscando. El comparador te ofrecerá una serie de resultados iniciales, una serie de modelos específicos que se ajustarán más o menos a lo que estás buscando. Cuando pulses sobre uno de ellos, te aparecerán dos tipos de resultados: por una parte, las tiendas en Internet donde puedes adquirir el producto y su precio en cada una de ellas; por otra, opiniones de los usuarios acerca del producto, si las hay. Tienes que tener presente que los comparadores de precios son vitales para muchas de las tiendas en Internet, y que no pocas de las supuestas opiniones que vas a encontrar son propaganda positiva o negativa de los productos llevada a cabo por personal de las empresas para beneficiar o perjudicar a las distintas ofertas. Tendrás que mantener una sana reserva, sobre todo para aquellas opiniones que encuentres extremas o que de alguna manera suenen a lenguaje comercial.

Después, hay comparadores especializados, al menos de aquellos productos más demandados por Internet: Informática, vídeo y fotografía, etc. el funcionamiento es el mismo, pero están lógicamente centrados en sólo un tipo de producto.

Apenas empiezas a utilizar un buscador generalista como Google, Yahoo o Bing para encontrar una oferta online del producto que estás buscando, lo más probable es que te empiecen a aparecer resultados de estos compradores generalistas, dado que suelen estar muy bien situados en todos los buscadores. La ventaja que te ofrecen es que, con muy poco esfuerzo, vas a poder contar con un rango de precios para saber cuál sería un precio aceptable a pagar por el producto que estás buscando. Eso sí, por lo general no te van a solucionar el problema de decidir si el producto concreto es el óptimo para tus necesidades. Para eso, las personas son insustituibles.

Análisis o reviews

En la actualidad se pueden encontrar un número ingente de webs especializadas en análisis periódicos de todo tipo de productos de consumo. Si buscas en nombre del producto que te interesa y añades después “análisis” o “review”, muy probablemente encontrarás una amplia lista de páginas que han dedicado espacio a analizar pormenorizadamente el producto, sus características, sus pros y contras. Hay que partir de la base de que la neutralidad no existe, tanto por intereses comerciales como por filias y fobias personales, pero como poco vas a poder reunir rápidamente información objetiva (especificaciones, tamaños, capacidades objetivas) así como diferentes impresiones. Con todo, es muy conveniente compensar esta información de calidad con la información más humana posible, la información que se genera en las comunidades de usuarios.

Comunidades

Si el producto que deseas adquirir tiene movimiento online –esto es, hay foros de personas interesadas en él o en temas relacionados con él, hobbies, profesionales, lo que sea– otras personas habrán dado con ofertas interesantes antes que tú y las habrán publicado en el foro. Ése es el motivo por el que, cuando se busca información en Google sobre cualquier producto, con frecuencia aparecen foros entre los primeros resultados. Por ejemplo, cuando busqué información para instalarle velocidad de crucero a un coche, los primeros resultados eran de foros dedicados a los coches (sí, forocoches)

Esto plantea dos ventajas adicionales:

  1. En muchas ocasiones, podrás comprobar distintas opiniones sobre el producto. Obviamente, algunos aprovecharán para hacer publicidad de sus productos de forma encubierta, y otros tratarán de boicotear el producto, por los motivos que fuera. Pero en muchas ocasiones, los usuarios del foro expondrán su experiencia y conocimientos de forma sincera, y podrás contrastar. Esto se debe a que, si un forero está interesado en los temas sobre los que versa el foro, va a querer dar continuidad a su participación y contribuir a que se mantenga alta la calidad de la información. En cualquier caso, el sentido común debe filtrar las opiniones más extremas en cualquier sentido sobre un producto.
  2. Si no hay información sobre lo que buscas exactamente, o si necesitas ampliar la información existente… puedes preguntar. Tendrás que crearte un usuario en la mayor parte de las ocasiones, pero igualmente las más de las veces te encontrarás con buena acogida para tus dudas. Entre otras cosas, para eso están los foros.

eBay

eBay es una de las mayores empresas online del planeta, sin duda el mayor espacio dedicado a la subasta y compraventa entre particulares. Es muy posible que ya supieras esto, pero quizás no sepas que eBay reúne a un enorme número de tiendas en su interior que no subasta los productos sino que te los ofrecen a precio fijo.

La primera utilidad que tiene eBay para un proceso de compra por Internet es la búsqueda de información. A estas alturas, no hay nada lo suficientemente increíble, mientras sea legal, que no aparezca en eBay. Si es relativamente común, e incluso si no es demasiado extraordinario, con toda probabilidad aparecerán centenares y aún miles de resultados, porque no sólo se mostrarán resultados directamente relacionados con el producto que estás buscando, sino con productos parecidos y accesorios para el mismo.

La utilidad de eBay para buscar ofertas no reside sólo en que puedes encontrar prácticamente de todo. Es igualmente un medio magnífico a la hora de estar al día de los precios más ajustados posibles para los productos que te interesan y saber a qué atenerse cuando tomas tu decisión de compra. En breve explicaremos el proceso de compra en eBay y haremos algunas pautas para controlar los riesgos que se corren.

El proceso de compra por Internet

Lo bueno que tiene hablar de esto en 2010 es que ya no hay experimentos significativos: todo está atado y bien atado, y los procesos de compra siempre se llevan a cabo de la misma manera, para beneficio tanto del comprador como del vendedor. Si has encontrado algo que realmente te gusta y te convence el precio, lo primero que tienes que hacer es buscar un mínimo de información acerca de la tienda, si es que no la conoces.

Información sobre la tienda

Hay que insistir: estamos en 2010. Muchas de las tiendas más importantes llevan ya unos cuantos años en activo, y si es así es porque garantizan el proceso de compra y no suelen timar a los usuarios. La razón de esto es muy sencilla: si una tienda comete abusos flagrantes con alguno de sus usuarios, tales como incumplir las condiciones de venta, los precios, no aceptar la devolución de mercancía en mal estado, etc., motivan a la víctima para que se llene de justa indignación y la vierta en foros, blogs y redes sociales. Las más de las veces, estos comentarios acaban confluyendo en espacios donde distintos usuarios hablan de lo mal que les ha ido con esa tienda, lo cual sirve de eficaz aviso para otros a la hora de evitar esos abusos. A día de hoy se puede decir que las tiendas online que llevaban a cabo prácticas abusivas sistemáticas han desaparecido.

Con todo, nunca está de más asegurarse. Si no conocemos una tienda online y no la conocen tampoco nuestros amigos, lo suyo es buscar en alguno de los grandes buscadores información al respecto. En muchos casos, la búsqueda del propio nombre de la tienda nos ofrecerá algunos resultados sobre lo bien o mal que le ha ido a anteriores compradores. Si nos queremos asegurar, se puede recurrir al simple método de introducir en el buscador el nombre de la tienda y añadir las palabras timo, abuso, o algún concepto semejante. Una lectura somera de los resultados nos llevará a la conclusión de si la tienda es de fiar o no.

El problema se complica, claro, si no dominamos el inglés. Los traductores automáticos, como http://translator.google.es, nos pueden salvar en parte del apuro, y los podemos utilizar también para dirigirnos directamente a la tienda en cuestión, exponerles nuestro caso y preguntarles por las garantías y seguridades que ofrecen. Como quiera que una tienda esta interesada en las ventas, es bastante probable que nos respondan. De hecho, si la duda persiste es del todo razonable trasladar las preguntas a la dirección de contacto por correo electrónico o por el medio que ponga la tienda online para que nos respondan.

Creación de un usuario

Una de las etapas que más pueden chocar al neófito en la compra online es la creación del usuario y, por lo tanto, dar a la tienda datos personales, tales como nombre real, dirección real, teléfono, correo electrónico, etc. Con las prevenciones que hay hoy en día acerca de la privacidad, esto puede constituirse en barrera importante para acceder al comercio electrónico. Lo mejor sin duda es entender la lógica de todo esto.

Hay que partir de la base de que, salvo raras excepciones, los encargados de la tienda jamás nos van a conocer en persona. En muchísimos casos no dispondrán ni de espacio de atención al público, sino que sólo dispondrán de oficinas y almacenes. Por lo tanto, necesita la completa seguridad de saber quién es la persona que les ha adquirido el producto y la dirección a la que se lo tienen que remitir. El teléfono y el correo electrónico son precauciones básicas por si surge la ocasión de tener que ponerse en contacto con la persona para aclarar algún tipo de incidencia o cualquier otro tipo de evento.

Si la tienda es española, está obligada a cumplir con la Ley Orgánica de Protección de Datos. Resumiendo, esto implica que no podrá hacer un uso legal de los datos personales que se le proporcionen más allá de lo estrictamente necesario para complementar el proceso de venta. Si no es española, la importancia de saber los datos personales no es tan elevada y, en cualquier caso, es completamente imprescindible conocer el domicilio para saber a dónde se tiene que remitir el producto.

Compra online

Dejando a un lado las particularidades de cada tienda, por lo general la compra del producto incluye la selección del mismo dentro del catálogo y pulsar un botón de compra o equivalente. El resultado de pulsar en este botón es que el producto se envía al “carrito”, nombre con el que comúnmente se designa a la lista de las compras que quiere llevar a cabo la persona en la tienda online. Una vez que se ha seleccionado el producto deseado, se puede seguir comprando o completar el proceso de compra.

Hay dos datos que tienes que tener muy en cuenta mientras llevas a cabo tus compras y revisas el “carrito”:

  • El precio completo, gastos de envío incluidos. Si compras por eBay tendrás la ventaja de que eso está blanco sobre negro desde el primer momento, aunque tendrás que tener cuidado respecto al pago de derechos de aduana si compras el producto en una tienda situada fuera de la unión europea. Normalmente la subida no va a ser dramática ni mucho menos, pero resulta molesta por no haberla tenido en cuenta al evaluar lo que nos iba a costar el producto que adquirimos. Hay una buena práctica para esto bastante interesante, que es pedir que nos envíen el producto por correo postal siempre que sea posible. Comprobadlo vosotros mismos en foros de usuarios de casi cualquier tipo: si el porte lo lleva a cabo una empresa privada, las más de las veces se asegurará de pasar por la aduana para situarse ella misma como agente de aduana y llevarse su Comisión. Esto no ocurre en el caso de Correos, por lo que es posible o no que se termine pasando por la aduana, pero al menos no es seguro.
  • Los días aproximados que va a tardar el producto en llegar. Debes tenerlo muy presente para luego no llevarte sustos. Si es una de tus primeras compras por Internet y pasan un par de semanas o algo más de tiempo y no recibes el producto en tu domicilio, es posible que te empieces a inquietar, y sería lógico. Además de que es muy importante que tengas en cuenta los días que se calculan para que el producto llegue a tu domicilio, dispones en la mayoría de las tiendas de mecanismos para hacer tracking, para averiguar el estado de tu envío. La propia tienda tendrá abierta una ficha de tu envío hasta que se lleve a cabo, y en ella podrás consultar en qué etapa está, si está en almacén, en tránsito o qué. Por otra parte, te ofrecerá una referencia para que consultes en la web de Correos o en la de la empresa de transporte de manera que puedas estar más o menos al día de la situación de tu pedido.

El carrito

Una vez que el “carrito” está “lleno” (en otras palabras, una vez que estamos seguros de que ya no vamos a comprar en esa ocasión más productos en esa tienda online), hay que dar una serie de pasos de verificación. No siempre son los mismos, ni ese mismo número, pero sí que responde a un mecanismo básico: asegurar reiteradamente que se desea adquirir esos productos, en esas cantidades y a sus precios, que se van a enviar a la dirección habitual del usuario (o, por el contrario, que se van a enviar a otra dirección, como podría ser el caso de un regalo), y el método de pago que se va a escoger.

Lo más importante de este proceso es que puedes dar marcha atrás en cualquier momento hasta que lo culmines. Esta es una seguridad adicional, que le evita a la tienda cualquier posibilidad razonable y realista de compra por equivocación, porque vas a tener que confirmar varias veces que realmente estás dispuesto a adquirir el producto. Eso sí, si das marcha atrás en algún momento lo mejor que puedes hacer es irte a tu “carrito de la compra” y asegurarte de que queda vacío, de manera que evites por completo la posibilidad de que en futuras compras adquieras por error lo que habías decidido no adquirir. Otra advertencia: no es conveniente que pulses el botón de “atrás” en el navegador, sino que es mucho mejor que pulses en el carrito o en algunas de las áreas de la tienda para comenzar de nuevo si es que quieres seguir. Ten presente que si pulsas el botón de “atrás”, el navegador va a volver a cuando todavía estabas llevando a cabo el proceso de compra, y según cómo esté diseñada la tienda esto puede producir algún mensaje de error.

Aunque ya hemos dicho que varía el proceso de tienda en tienda, la primera etapa suele ser una revisión de la lista de los productos que has ido almacenando en el “carrito”. No está de más perder un poquito de tiempo y asegurarte de que efectivamente quieres comprar todos y cada uno de los productos y que el precio es lo que esperabas, incluyendo la suma del coste de portes, así como el IVA y otros impuestos. Una vez que lo tienes completamente claro, la siguiente etapa suele ser que confirmes la dirección de envío. La tienda online es la primera interesada en que no haya ningún tipo de error a la hora de enviarte el producto, porque esas cosas se sabe cómo empiezan pero no cómo acaban.

Después de estas etapas, o de alguna confirmación adicional, llega el momento que llaman los castizos de “la dolorosa”: indicar el método de pago. Este momento es el único realmente peligroso para tus finanzas, por lo que merece un apartado específico.

Transferencia de dinero

Lo más importante a la hora de tratar este tema es evitar los alarmismos. La prensa, buscando la noticia fácil, tiende a mencionar con cierto tremendismo los peligros de los pagos por Internet. Eso sí, va a ser muy raro que encontréis una noticia de fraude a algún banco. Estos fraudes son muy escasos pero se producen, y el principal perjudicado es el banco. Si la transferencia está asegurada tanto por el seguro de la tarjeta de crédito como porque la cuenta corriente del banco dispone de algún método de seguridad, el banco va a correr con todos los gastos y perjuicios que ocasione el fraude. Incluso si no es así, no es inhabitual que el banco respalde al cliente insistente, tanto por el daño que se genera si se sabe que ha habido un fraude en una transacción en la que toma parte del banco como por que las transacciones online son igualmente beneficiosas para el banco y es el primer interesado en que se sigan produciendo, siempre que se hagan en el contexto adecuado y con las medidas de seguridad oportunas.

Estas medidas son ya muy maduras y resistentes al fraude cuando se trata de una transferencia directa de una cuenta a otra. Los bancos más importantes utilizan una amplia gama de medidas de seguridad para impedir que se lleven a cabo fraudes. Las más importantes y seguras son las que no tienen que ver con Internet, como puede ser por ejemplo el envío de un SMS a nuestro teléfono con un código numérico que tenemos que introducir para poder completar la transferencia. Aunque la seguridad informática estuviera comprometida, los delincuentes no van a poder acceder a dicho SMS.

Si en vez de transferencia se usa una tarjeta de crédito, hay que tener en cuenta que es muy frecuente que la tarjeta cuente con algún sistema de seguro para evitar el fraude. Si nos vamos a tomar mínimamente en serio las compras online, es conveniente asegurarnos en nuestro banco de que es así y, si es posible, utilizar algunos de los medios de seguridad tradicionales que nos puede ofrecer nuestro banco, como puede ser una etapa intermedia para la compra, algo semejante a una cuenta corriente temporal conectada a nuestra cuenta corriente principal y que sólo se dotará con la cantidad específica para la compra que vamos a llevar a cabo justo antes de llevarla a cabo. En el peor de los casos, si se rompiera el conjunto de sistemas de seguridad, los delincuentes no podrían acceder más que al importe de nuestra compra.

Este sistema ha sido perfeccionado por una empresa de compra segura llamada PayPal, que es la empresa que tiene más éxito con diferencia a la hora de ofrecer servicios de compra segura. Para comprar con PayPal, tienes que tener una cuenta en su sistema que se conecte con tu tarjeta de crédito o con tu cuenta bancaria. Salvo que indiques lo contrario, el crédito en tu cuenta de PayPal va a estar vacío hasta justo el momento de la compra. En ese momento, y si cumplimentas todos los pasos necesarios para llevar a cabo la compra con PayPal, se llevará a cabo una transferencia de dinero entre tu tarjeta de crédito y la cuenta de PayPal, de manera que la tienda reciba el ingreso. PayPal se encarga por su cuenta de garantizar la seguridad de la transacción por conexiones seguras y un abanico de sistemas adicionales que puedes consultar en su página, y que avisará de cada movimiento que lleves a cabo utilizando sus servicios. La ventaja adicional que te ofrece PayPal es que también te protege ante abusos en la transacción por parte de las tiendas. Esto es especialmente importante no con las grandes tiendas de venta online sino con los pequeños establecimientos a los que puedes acceder en eBay. Como quiera que el éxito de PayPal está basado en buena medida en la confianza que tienen en él sus usuarios, ellos se van a encargar de perseguir en su propio país a la empresa que ha llevado a cabo una transacción fraudulenta.

Precauciones

Si en el punto anterior hemos tratado de compensar racionalmente los alarmismos y los mitos y falsedades que circulan alrededor del comercio electrónico y entre las personas que no participan de él, es el momento de compensar la compensación, de asumir que el comercio electrónico funciona bien siempre que se mantengan sólidas una serie de buenas prácticas.

  • Es imprescindible que el PC esté a salvo de virus y otro malware, ya sea con antivirus, ya sea usando linux (bien configurado) o mac. Uno de los peores daños que puede hacer un delincuente que controla estos programas maliciosos es acceder a los datos bancarios y apoderarse de parte de los fondos de las personas. Como acabamos de decir, los bancos son los primeros interesados en que esto no ocurra y ponen de su parte, pero vosotros también tenéis que poner de la vuestra. Si vais a llevar a cabo compras por Internet, es muy importante que mantengáis vuestras protecciones al día, antivirus y otro tipo de programas de protección como cortafuegos. El comercio electrónico y la banca por Internet son dos de los usos de ordenadores que da más valor a la utilización de sistemas operativos alternativos a Windows, ya sean los productos de Apple o ya sea Linux. Es absolutamente cierto que la mayoría de los virus y código malicioso están creados para Windows y, aunque la versión actual de Windows sea más segura que nunca, no es invulnerable. Es más vulnerable, de hecho, si no mantenemos nuestro sistema actualizado, descargando los parches que Microsoft pone en circulación periódicamente. En cualquier caso, esto no significa que no se pueda comprar online utilizando un ordenador con Windows. Uno de los autores de este documento de buenas prácticas lo hace habitualmente, y jamás ha sufrido ningún percance. De hecho, la inmensa mayoría de las personas que hacen compras online lo hace utilizando ordenadores con Windows, y los fraudes son cada vez más excepcionales.
  • Nunca se debe comprar desde un PC que no esté bajo nuestro control o, al menos, que sea seguro (un familiar o amigo de confianza). Esto es especialmente cierto en el caso de los cibercafés, porque no tenemos ningún control sobre el ordenador que estamos utilizando y no hay la más mínima garantía de que el responsable o alguna persona que utilice los ordenadores del centro haya dispuesto alguna herramienta para apoderarse de contraseñas o grabar las pulsaciones del teclado. En principio, se debería evitar por completo llevar a cabo compras, transferencias o incluso utilizar otros servicios bancarios por Internet utilizando un cibercafé o, en general, un ordenador que no esté bajo nuestro control completo.
  • No se deben grabar contraseñas importantes (pago) en ningún navegador. Los navegadores más populares que se utilizan en nuestros días (Firefox, Internet Explorer, Google Chrome, Safari, Opera) permiten la opción de grabar el usuario y contraseña de cualquier servicio web que lo solicite para no tenerlos que teclear cada vez. Si bien esto es cómodo para servicios “inofensivos” (por ejemplo, nuestro usuario dentro de un periódico, foros, etc.), no sucede lo mismo en absoluto cuando se trata de llevar a cabo operaciones monetarias. Es mucho mejor teclear estas contraseñas cada vez y eliminar al potencial malhechor la posibilidad de acceder a los archivos de contraseñas de nuestro navegador.
  • Ya que estamos hablando de contraseñas, una opción muy buena de cara a utilizar tanto banca como compra online es utilizar un programa seguro de gestión de contraseñas. En nuestro caso, recomendamos KeePass (KeePassX en Linux y Apple), porque es un programa con licencia libre que almacena de forma segura y a la vez cómoda nuestras contraseñas, de manera que sólo tenemos que recordar una contraseña (la del propio programa) para poder acceder de forma segura a nuestros usuarios y contraseñas. Una ventaja adicional en lo que a la compra online se refiere es que, cuando copiamos desde el programa la contraseña de una tienda al portapapeles, dicha copia sólo se mantendrá en la memoria del cortapapeles durante 10 segundos y luego se borrará.
  • Si hacemos compras por Internet, tenemos que monitorizar periódicamente nuestros gastos, para asegurarnos del todo de que nadie ha hecho un uso fraudulento de nuestra tarjeta de crédito. Esta es una precaución que deberíamos mantener incluso si no hacemos compras por Internet, para evitar todo tipo de fraude con nuestra cuenta corriente. Pero se hace más importante si empezamos a llevar a cabo operaciones online, y precisamente es la banca online quien nos facilita de forma determinante la comprobación del estado de nuestras cuentas y las transferencias que hemos llevado a cabo recientemente.

Con unas precauciones razonables, el comercio electrónico puede considerarse seguro y es un magnífico recurso, como comentamos en la introducción. Una vez superados los miedos al respecto, si se mantienen unas buenas prácticas en todo momento como las arriba indicadas y no se apaga nunca el botón del sentido común, los beneficios que podemos llegar a obtener superan con mucho a las dificultades de acceso y mantenimiento.

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